Así me pusieron, el Home Sweet Home porque soy el recordatorio de que nos debemos quedar acá. Porque cuando nací me envolvieron en un tapete bordado con esas palabras y zas que regresaron a mi mamá de allá. Sólo mi nombre fue lo que madre trajo de esos lugares, de la ciudad.
Pero el resto es feliz, porque mi nombre en mi lengua es casi como decir piensa mucho piensa y todos creen que voy a ser inteligente, pero de eso no se trata, sino de recordar que nos regresan porque no sabemos su lengua, que para ellos nosotros somos huiros que en tiempos de trabajo ponemos a nuestros hijos a hacer sombreros y también los llevamos a venderlos. Pero yo no tengo hijos porque no hay mujer que quiera aceptar mi nombre, que ni es di la ciudad sino di más lejos. Que porque aunque casi significa piensa mucho piensa, en verdad no significa nada ni tendrá un significado.
Cuando lo pienso, en nuestra lengua, si queremos decir mañana, tenemos que decir mañana porque nuestra lengua no entiende todavía muy bien ese concepto. Ni el de lejos ni el de más tarde. No tenemos más significados que el de nuestro nombre y el de la tonan, los demás sólo son ahora los de la ciudad.
domingo, 29 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario